
Estas personas compraron una máquina tragamonedas y en cuestión de días inventaron un dispositivo llamado un tubo de luz. Esta luz era muy brillante lo que hacía que el sensor quedaba como cegado, por la luz y no se percataba de que se estaba pagando. El genio estaba en su sencillez: una pila y una bombilla de luz mini fueron sus componentes clave para engañar a la máquina tragaperras de casino.
Hacia 1992, el dispositivo fue vaciando pozos de tragamonedas y los tramposos lo vendían a otros tramposos. El truco se paso de boca en boca y fueron miles los que llegaron a sacar su ventaja de este invento tramposo.
Todo cambió en el año 1996, donde un tramposo famoso de máquinas tragamonedas fue descubierto queriendo utilizar el dispositivo de luz en una tragamonedas de Luxemburgo.
Este sujeto no se percató que las cámaras de seguridad lo estaban filmando, sus movimientos fueron sospechosos entonces los guardias de seguridad del casino lo detuvieron.
En el lugar se le cayó un dispositivo de luz. La policía lo acusó de hacer trampa en una máquinas tragaperras y de la fabricación de dispositivos y un tener un dispositivo de engaño.
Una buena tarea de la policía encontró a siete tramposos y los arrestaron por delitos federales. Los informantes había estado suministrando a las autoridades información crucial, y escuchas telefónicas dieron con el paradero de estas personas tramposas.
Los siete finalmente se declararon culpables y admitieron que dirigían una empresa que se ocupaba de estudiar como engañar a las tragamonedas. La comisión votó a favor de poner el nombre del tramposo en el libro de los tramposos y ladrones de las máquinas tragamonedas.
