La deuda interna con las tragaperras

Todos aquellos que alguna vez jugamos a las máquinas tragamonedas y en particular a cualquier juego de azar en un casino, sabe que todo el glamour que hoy ofrecen los casinos desde el cartel de neón en la entrada, hasta los mega premios que se destinan a los mejores jugadores de cualquiera de sus juegos, tiene como progenitor a las máquinas tragaperras.
El mundo del azar, sabe que las máquinas tragamonedas han permitido que hoy en día cualquier persona que busca un poco de diversión opte por el casino como una opción interesante que supera ampliamente a otros lugares de ocio como las discos, pubs, bares y hasta casas de amigos.
Esto se debe a que este particular juego de monedas, ha logrado dar el salto y salirse de todo tipo de acusaciones que algunas personas tildaban a los casinos por su juego de apuestas (gambling).
Pero la vida es justa, aun hasta para las los juegos de azar, donde el tiempo hizo lo propio y dejó bien en claro que las apuestas en los juegos tiene como fin la diversión y no otra cosa, dejando en un plano muy lejano, la posibilidad de asistir solo para ir en busca de un dinero del cual es muy probable que no encuentre.
Las máquinas tragamonedas han abierto el juego y las puertas de los casinos, para que todo el mundo pruebe el sabor de un encuentro ameno con el gambling y entender de una vez por todas, que el azar no muerde, aunque hace algunas cosquillas… pero ¿quién se resiste a ellas?