La espalda de las tragaperras I

Las máquinas tragamonedas han hecho mucho, pero ahora no necesita la espalda de ustedes sino que muy por el contrario, ahora hay que hacerle frente y poner el pecho para defenderlas en cada acto donde veamos una noticia que pretenda defenestrarlas.
Aunque parezca increíble, aún hay personas que creen que el juego hace mal. Claro que hay quienes no pueden acercarse a este tipo de entretenimiento como así también hay personas que no pueden acercarse a un restaurant o bien a un kiosco porque su salud corres peligro por los excesos que esa misma persona se ha ocasionado.
Esto confunde y no es más que otra chicana para que las tragaperras tengan el peso de lo insensato. Pero dependerá de todos nosotros, los que alguna vez nos divertimos apostando unas simples monedas, para enseñarle a estos ignorantes del entretenimiento, que nada es más seguro en un casino, que disfrutar de un gambling, controlado y donde ya hay una sociedad en los mismos que defiende el sano juicio en las apuestas.
El hecho que la televisión haya metido cartas en el asunto (especialmente con el póker) deja en claro que el azar no es más que diversión popular y no más para unos pocos.
Las máquinas tragamonedas entretienen de una manera increíble, y permiten a muchas personas que no disponen de un dinero importante para sentarse por ejemplo en una mesa de dados, a poder tener las mismas oportunidades de divertirse que un millonario.
Con esto no quiero hacer diferencias sociales ni mucho menos, sino que es bueno que cada tanto reflexionemos sobre lo que nos gusta y no dejemos de pensar que somos nosotros mismos los únicos que vamos a poder defender lo que tanto nos gusta. Nadie va a gritar por nosotros, nadie se levantará para poner un alto a tanta insensatez de unos pocos. Todo depende del compromiso que todos aceptemos y no solo en materia de juegos, diversión y tragamonedas como es en este caso, sino también en todos los órdenes de la vida.
