Divirtiéndose en las Tragaperras II

Tal es así, que la diversión es lo primero que dejamos a un lado, porque supuestamente asociamos (mal) el entretenimiento con la inmadurez. Todos sabemos que historias como las de Peter Pan, donde nos enseña que la gente cuando crece se convierte en pirata, no es el mejor ejemplo para estos adultos que lo dejan todo por dinero.
Así es como los casinos, con sus divertidísimas tragaperras, nos hacen volver a ese mundo donde la diversión entre nosotros y los juguetes, era nuestro mayor tesoro.
Más de uno (generalmente la gente aburrida o “pirata”) se pregunta que puede tener de divertido hacer una apuesta en una caja que hace girar unos carretes hasta dar con un premio. Y para aquellos que saben lo que es la diversión créanme que este tipo de comentarios es algo que suele pasar y mucho en el mundo del casino.
Pero las personas que dicen esto, generalmente tarde o temprano, hacen la prueba porque la curiosidad los mata y necesitan saber por qué la gente se divierte tanto con este juego que parece de una simpleza mayúscula.
Acá es cuando vemos como estas personas luego de un par de apuestas en las máquinas tragamonedas, empiezan a esbozar una sonrisa y poco a poco se van convirtiendo en esos niños que siempre fueron, olvidándose de todo el mundo exterior. Poco a poco van abandonando sus trajes de pirata y quedan totalmente expuestos a la diversión, tal como eran cuando eran chicos.
Así es que las máquinas tragamonedas, le dan la bienvenida a toda persona que quiera sentir ese mismo placer que uno sentía como cuando era un niño.
