
Este es el caso de una buena mujer de Argentina, que solía despuntar su vicio por las máquinas tragaperras en el Bingo de Lomas del Mirador, en la Provincia de Buenos Aires. La señora estaba en las máquinas tragaperras que se encuentran en el bingo propiedad de la multinacional Codere. Las apuestas eran de cinco centavos de pesos argentinos (menos de 0.001 €) de modo que con poco capital es posible estar bastante tiempo, a la espera de que se dé la secuencia de símbolos del visor que nos conviertan en ganadores.
En esto estaba la dama, cuando, explotó la bomba. La máquina tragaperras enloqueció y le anunció a la señora que se había hecho acreedora al gran premio de Jackpot acumulado, casi seis millones y medio de euros. En un segundo volaron por la mente de la señora todo lo que iría a hacer con semejante cantidad de dinero. Recorrería Europa, se compraría una mansión, tal vez se mudaría a Miami, no sabía bien. Pero la felicidad duró poco.
La empresa rehúsa pagarle el premio mayor aduciendo que le fue otorgado por un desperfecto de la máquina. No hay manera de convencerlos, y así estamos desde el 2007. Nada importó que la señora tomara fotos con su celular de la pantalla de la máquina que le prometía más dinero del que había visto en toda su vida. Tampoco importó el pataleo, la huelga de hambre o la demanda iniciada. La empresa quiere darle unos 8.000 Euros, y que con eso se conforme. Por ahora, la batalla legal continúa. ¿Y tú qué harías si fueras esta buena señora?



